En diez segundos tome el control de la entrevista

Muchos reclutadores saben que el estrés es un ingrediente frecuente en las entrevistas de trabajo, que dificulta la fluidez de la conversación y las emociones.

El estrés puede arruinar al mejor candidato o candidata pues paraliza, aterroriza, pone a hablar demasiado, a escuchar mal, a no escuchar del todo y le hace perder el hilo de laconversación y el sentido de las preguntas, incluso puede transpirar excesivamente y, con esto, perder aun más la seguridad.

·       ¿Cómo mantener la cabeza fría cuando más la necesita?

Relájese.

¿Demasiado simple?  No se preocupe, siga leyendo y conozca unas simples pero efectivas técnicas:

A tiempo pero no demasiado

Sea puntual pero NO  llegue demasiado temprano.  Simple, ¿verdad?

No se sobre-presione. Llegue al vecindario antes para no arriesgarse a llegar tarde por el tráfico o buscando parqueo, pero esté en la oficina tan sólo 10 minutos antes de la hora de su entrevista. Una espera muy larga va a elevar los niveles de ansiedad y para cuando sea el gran momento tendrá un considerable desgaste emocional que le puede perjudicar.

10 minutos de anticipación son suficientes, le permitirán recuperar el aliento y ambientarse en el espacio. 

Use su imaginación

  1. La imaginación crea realidades.
  2. Cierre los ojos, véase, escúchese y siéntase manteniendo la calma durante la entrevista.
  3. Véase saludando con seguridad y amabilidad, contestando preguntas difíciles despacio y con voz segura.
  4. Anticipe la situación más estresante que podría ocurrir y remédiela en su imaginación. Así tendrá preparación emocional-mental para enfrentar cualquier eventualidad.
  5. Esto se practica con días de anticipación, NO durante la espera.

Relájese

Un candidato relajado se proyecta como un colaborador relajado.

Muéstrese en calma y al comando de sus respuestas y le verán como un colaborador sólido y capaz.

  • Respire despacio, silenciosa y profundamente.
  • Siéntese con la espalda derecha
  • NO cruce las piernas ni los brazos
  • Hable despacio y con pausas
  • Mantenga relajadas manos y mandíbula
  • Sonría, siempre sonría suavemente, esto se contagia.

Póngase “en pausa” para retomar el control

En toda entrevista llega al menos un momento en que no se comparte algún punto de vista y se puede presentar el “silencio incómodo”.

No entre en pánico, ponga en acción sus prácticas de relajación de inmediato, es más fácil atajar el miedo antes de que se convierta en pánico.

En el instante que sienta el primer asomo de miedo y pierde enfoque, póngase en pausa:

  • Dígase en silencio que usted sabe que puede seguir adelante
  • Tome una respiración profunda
  • Sonríase a usted mismo
  • Re-ubíquese en el punto de la conversación
  • Y entonces retome la conversación

Una pausa de 10 segundos es todo lo que necesita para recuperar la compostura y tomar el control.

Aunque le parezca un siglo, quien entrevista ni lo notará.

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