Prepare la entrevista de trabajo

·       La llamada

 

Esta es la llamada que le encantará recibir:  ”Hola, le

 

llamo para ver si le gustaría venir auna entrevista de trabajo.”

El pulso se le acelera: ¡una entrevista de trabajo!

La noche anterior a la entrevista siente mariposas

en el estómago y un poco de nervios, entonces se pregunta “¿Qué me voy a poner?” “¿Qué voy a decir?”

Ese es el típico caso de nerviosismo pre-entrevista, y es señal de que no ha preparado su entrevista lo suficiente.

Si de verdad le interesa el trabajo, prepárese con al menos 3 días de anticipación, o, idealmente, una semana.

·       Sí, el hábito hace al monje

Asegúrese de que la ropa que use ese gran día esté limpia y bien planchada, con días de anticipación, al igual que los zapatos y accesorios que complementen su atuendo y, por qué no, hasta ropa interior cómoda. Incluya algún elemento de color que armonice con los colores del logo o del uniforme de la empresa, esto le hará proyectarse en el subconsciente de quien le entreviste como alguien del equipo.

Debe descansar bien la noche anterior, así que la última cosa por la que debería preocuparse es por planchar a la carrera un traje… y que le quede brillante o quemado por el apuro.

En nuestras latitudes, aunque tenga carro, en época lluviosa, asegúrese de tener un paraguas de color neutro a la mano, ya sabe que con un buen aguacero en pocos metros puede quedar destilando, con lo que su imagen se arruinaría por completo.

·       Prepare su CV con anticipación

La impresión de su currículo debe ser de buena calidad lo mismo que el papel.  Imprima algunas copias extra, por si las llegara a necesitar y guárdelas en una carpeta, así lo mantendrá limpio y sin arrugas.

Organícelo en hojas grandes, incluya referencias profesionales y cualquier otro documento que considere importante de mostrar.

Asegúrese de que en su cartera o maletín tenga todo lo que pueda necesitar: Un lápiz de trabajo (no lápices!), un cuaderno o libreta para notas, mentas o cardamomo para el aliento, un peine o cepillo, el paraguas que ya mencioné y pañuelos desechables.

·       La práctica da la maestría

Como en todo, su entrevista mejorará con un poco de práctica.

Dedique un par de noches antes a practicar su entrevista. Pida a una persona cercana que le haga una entrevista, o prepárela usted con base en una lista de preguntas que puede descargar de internet. Entrénese para escuchar y comprender. Ensaye también frente a un espejo, sea natural y suave en sus movimientos, y sobre todo, mantenga la relajación.

No se asuste si, durante la entrevista, no le hacen ninguna de las preguntas ensayadas. El objetivo de la práctica es “calentar”, para poder atender y responder a las preguntas sobre la marcha, para que no salte a responder sin terminar de escuchar las preguntas. 

·       Haga su tarea

Invierta al menos dos días investigando el website de la empresa. Tome notas. Familiarícese con hechos relevantes.

Esta preparación más el ensayo de la entrevista, pueden agregar ese toque extra de confianza que se necesita para causar una buena impresión en una entrevista de trabajo, mostrando familiaridad con el tipo de negocio y la empresa.

·       La espera

Algunos reclutadores de personal observan la actitud y acciones de las personas que esperan a ser llamadas.  Desde un sitio donde no son notados, prestan atención a lo todo lo que usted hace mientras espera.

En algunas empresas incluso envían a personal entrenado a observar el estado de su vehículo por dentro y por fuera, para darse una idea del orden (…o desorden) con que organizará y manejará el posible cargo al que aspira.

Cuide sus acciones mientras espere a que le llamen, controle su compulsión por los mensajes de texto, olvídese de Facebook, lea una publicación interesante de la mesita donde habrán colocado diferentes periódicos y revistas para evaluar cuáles escogerán quienes van a la cita, y sobre todo, lave su automóvil y aspírelo a conciencia.

Como ve, todo esto  requiere de varios días de anticipación.  Si de verdad le interesa el trabajo, prepare la entrevista y proyecte una imagen total.

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Convierta errores en éxitos

Es común asumir que las personas más exitosas del mundo nunca se equivocaron, y que sus triunfos se deben a eso. Nada más lejano a la verdad, la diferencia está en que esas personas nunca experimentaron la sensación de “estar equivocadas”, si no, de estar “en el camino de aprendizaje al éxito”.

Sus victorias se basaron en 3 actitudes que los diferencian como emprendedores y que se pueden aprender o re-aprender:

1- Equivocarse puede ser una dicha que saca de la “zona de confort” y estimula a hacerlo mejor.

Revise su vida y a personas exitosas que conozca. Atienda a las grandes oportunidades que se presentan, sobre todo en épocas adversas.  Si se enfrentan con “sentido de fallar” superarlos es más arduo, pero cuando se afrontan para superar las fallas hay mayor apertura y disposición para hacer cambios substanciales que lleven al logro.

Así se agrega valor a partir de la adversidad como una invaluable oportunidad de capitalizar la experiencia de errores anteriores.

2- Los errores preparan para responsabilidades mayores.

Si la vida fuera fácil y transcurriera según se planea, sería aburrida, dejaría muy poco espacio para aprender y se correría el riesgo de convertirse en una persona arrogante.

Es cierto que no es fácil aceptar los errores, sin embargo estos enseñan a tener la humildad que el aprendizaje necesita y que transporta a experimentar las mejores experiencias en la vida.

Tener la seguridad de que se hacen las cosas bien es una certeza que se obtiene de pruebas extremas que se presentan en el camino y dan la preparación para avanzar paso a paso para construir grandes metas.

3- Fallar es una ventaja que fortalece y enseña a evitarlo.

La comprensión y amplitud de visión son resultado de los errores. En el momento de volver a enfrentar situaciones similares la riqueza de lo vivido se hace presente. Ese es el momento de apoyarse en el traspié: convertirlo en un apoyo, en una lección aprendida que sirva para avanzar.

Olvidar el sufrimiento y frustración es esencial:   el conocimiento acumulado es lo único que lleva a progresar y a construir mejores cosas y de mejor manera.

Los errores son la antesala del éxito, no son el final del camino. Son la oportunidad para aprender y tomar el comando. Si cae en el camino sacúdase el polvo y continúe andando, llegue a cada meta.  Así es como lo hace la gente más exitosa del mundo!

Inicie el año cumpliendo sus propósitos

“Quienes sueñan despiertos son peligrosos, actuarán según sueñan con los ojos abiertos y los harán realidad”. T.E.Lawrence

Cada final de año es común hacer propósitos de cambio para que el que inicia depare más satisfacciones y logros a partir de la noche del 31 como punto de arranque. Sin embargo en ocasiones el deseo se diluye con el paso de los días y las metas empiezan a perder fuerza conforme avanzan los meses.

Los propósitos de fin de año más frecuentes son:

  1. Perder peso
  2. Dejar de fumar
  3. Hacer ejercicio
  4. Pasar más tiempo con la familia
  5. Aprender otro idioma
  6. Viajar / viajar más.
  7. Estudiar / terminar carrera, estudios
  8. Cambiar de trabajo
  9. Ahorrar
  10. Conseguir pareja

¿Cómo hacer para que sus buenos deseos se cumplan este año?

– Escoja metas realizables en las que pueda persistir. – Haga una lista de cada una y de lo que desea cambiar, anote los pasos a seguir y proyecte un plazo para alcanzarlo. – No se agobie, cada día realice 3 acciones que le acerquen al resultado esperado. – Visualice los buenos resultados finales y recuerde: el tiempo transcurre igual. La mejor manera de medirlo es con satisfacción y logros.

REVISE Y ORDENE:

¿Qué logró el año anterior?
¿Cuáles eran sus propósitos cuando iniciaba el 2011?
¿Cómo se siente ahora?
¿Cuál es su meta más grande para el año que empieza?
Los otros propósitos que se ha fijado para el 2012  ¿contribuyen con esa meta mayor o le distraen? ¿Qué tiene más relevancia en términos de satisfacción y logro, los pequeños propósitos o su gran meta?

¿Inseguridad para alcanzar sus metas?   Examine por qué:

  1. ¿Está con apatía y lo demás le importa poco?
  2. ¿Se le desbordan las cosas pequeñas y todo se le hace un mundo?
  3. ¿Pierde enfoque y se distrae de su objetivo con facilidad?
  4. ¿Está distrayendo con compras, deudas, fiesta, la felicidad real, su meta final?
  5. ¿Le descompensan los estímulos externos?

Tome tiempo para usted. Antes de forzarse a hacerse propósitos para sentirse mejor… Sírvase un buen café, siéntese, reflexione y escriba. (¡Escribir siempre aclara las cosas!)

¿Para qué cree que está aquí?
¿Cuáles son sus  5 mejores cualidades?  y
Con base en los puntos anteriores: ¿cómo podría invertir mejor el tiempo?

Vuelva a sus orígenes: Identifique sus cualidades, lo que le satisface y retome la fuerza para conseguir sus propósitos.

  1. ¿Qué es lo que realmente le gusta hacer?
  2. ¿En qué se destaca y hace bien las cosas sin esfuerzo?
  3. En su niñez ¿Qué queríaser cuando grande?
  4. ¿Cuál fue uno de sus mejores momentos, uno en que consiguió un logro importante, una gran satisfacción?
  5. ¿Qué tuvo tan bueno ese momento?
  6. Revise los detalles, tómelos como guías de éxito.
  7. Con base en lo anterior ¿Cómo puede ahora marcar una diferencia?

Reprograme su autoimagen de éxito y póngase la meta de siempre ponerse metas, al servicio de una vida mejor. Dirija su vida en el rumbo que quiere. Si persigue sus sueños según sus valores, verá ocurrir milagros.

Lo que haga HOY es lo que disfrutará por el resto de su vida

En diez segundos tome el control de la entrevista

Muchos reclutadores saben que el estrés es un ingrediente frecuente en las entrevistas de trabajo, que dificulta la fluidez de la conversación y las emociones.

El estrés puede arruinar al mejor candidato o candidata pues paraliza, aterroriza, pone a hablar demasiado, a escuchar mal, a no escuchar del todo y le hace perder el hilo de laconversación y el sentido de las preguntas, incluso puede transpirar excesivamente y, con esto, perder aun más la seguridad.

·       ¿Cómo mantener la cabeza fría cuando más la necesita?

Relájese.

¿Demasiado simple?  No se preocupe, siga leyendo y conozca unas simples pero efectivas técnicas:

A tiempo pero no demasiado

Sea puntual pero NO  llegue demasiado temprano.  Simple, ¿verdad?

No se sobre-presione. Llegue al vecindario antes para no arriesgarse a llegar tarde por el tráfico o buscando parqueo, pero esté en la oficina tan sólo 10 minutos antes de la hora de su entrevista. Una espera muy larga va a elevar los niveles de ansiedad y para cuando sea el gran momento tendrá un considerable desgaste emocional que le puede perjudicar.

10 minutos de anticipación son suficientes, le permitirán recuperar el aliento y ambientarse en el espacio. 

Use su imaginación

  1. La imaginación crea realidades.
  2. Cierre los ojos, véase, escúchese y siéntase manteniendo la calma durante la entrevista.
  3. Véase saludando con seguridad y amabilidad, contestando preguntas difíciles despacio y con voz segura.
  4. Anticipe la situación más estresante que podría ocurrir y remédiela en su imaginación. Así tendrá preparación emocional-mental para enfrentar cualquier eventualidad.
  5. Esto se practica con días de anticipación, NO durante la espera.

Relájese

Un candidato relajado se proyecta como un colaborador relajado.

Muéstrese en calma y al comando de sus respuestas y le verán como un colaborador sólido y capaz.

  • Respire despacio, silenciosa y profundamente.
  • Siéntese con la espalda derecha
  • NO cruce las piernas ni los brazos
  • Hable despacio y con pausas
  • Mantenga relajadas manos y mandíbula
  • Sonría, siempre sonría suavemente, esto se contagia.

Póngase “en pausa” para retomar el control

En toda entrevista llega al menos un momento en que no se comparte algún punto de vista y se puede presentar el “silencio incómodo”.

No entre en pánico, ponga en acción sus prácticas de relajación de inmediato, es más fácil atajar el miedo antes de que se convierta en pánico.

En el instante que sienta el primer asomo de miedo y pierde enfoque, póngase en pausa:

  • Dígase en silencio que usted sabe que puede seguir adelante
  • Tome una respiración profunda
  • Sonríase a usted mismo
  • Re-ubíquese en el punto de la conversación
  • Y entonces retome la conversación

Una pausa de 10 segundos es todo lo que necesita para recuperar la compostura y tomar el control.

Aunque le parezca un siglo, quien entrevista ni lo notará.

¿Practica usted el autosabotaje?

Cada quien tiene su manera de auto-sabotearse, y hay algunas personas que lo hacen repetidamente.   ¿Lo hace usted?   ¿Cómo lo hace?   ¿Cómo recuperarse?   Conozca cuatro formas de auto-sabotearse, alguna puede ser la que usted usa.

·       1.  Evadir emociones:  La “ayuda” que duele.

Cuando tratamos de escapar de intensos sentimientos negativos, podemos meternos en problemas. Algunas personas lo hacen a veces, otras con regularidad, se ponen obstáculos en el  camino elegido y se auto-sabotean, pues en el intento por resolver o hacer frente a un problema, se provocan problemas mayores que perturban sus relaciones e interfieren con las metas a largo plazo.

Las comidas de consuelo son otro auto-sabotaje frecuente, especialmente en personas con problemas de peso; la automedicación y el alcohol son también auto-sabotajes comunes, peropostergar es la manera más común de auto-sabotearse.

·       2: La postergación:   “Se me fue volando el día…” 

Cuando se trata de auto-sabotaje, la posposición se impone. ¿Por qué?  Porque es la brecha entre la intención y la acción, y es en este espacio en el que usted funciona. La corrección está en no cerrar esa brecha.

Pretendemos engañarnos a nosotros mismos en las decisiones que hacemos minuto a minuto: tenemos la intención de actuar, pero cuando llega el momento,  nos perdemos en una aparente decisión, con excusas para justificar un retraso innecesario y potencialmente perjudicial.

¿Quién toma la decisión?   Es uno mismo quien sabotea sus propias intenciones.

·       3: La modestia extrema eclipsa.

Hay un punto en el que agradar se puede volver corrosivo y este auto-sabotaje puede mostrarse en las situaciones más inadecuadas.

En una reciente conferencia de neurociencia en Nueva York, seguida por el período habitual de preguntas y respuestas, el orador anunció finalmente, que sólo respondería dos preguntas más, una neurocientífica, de aproximadamente 30 años de edad, esperaba su turno e hizo la última intervención. Pero en lugar de hacerla de inmediato, cayó en lo que podría ser descrito como una “danza de modestia”.  -”Oh, Dios mío”, dijo retorciéndose alrededor del micrófono, “yo haré la última pregunta. Me siento casi culpable”.

Ella declaró su culpabilidad antes de plantear la pregunta y en esa introducción la olvidó, pero su preludio fue memorable e hizo que la audiencia se exasperara.

·       4: Adicción:  También tiene su milla extra…

“Hice todas las cosas que no tenía que hacer”.

El auto-sabotaje no es un acto, es un proceso, un complicado y trágico proceso que enfrenta a una persona en contra de sus propios pensamientos e impulsos. Aunque todos cometemos errores, un verdadero auto-saboteador andará la milla extra para “tratar” de arreglar los errores… con peores decisiones cada vez.

Un adicto, por ejemplo, presentará un desfile de excusas y una forma de  pensamiento delirante para evitar el dolor de llevar a cabo una acción decisiva que organice su vida. Con demasiada frecuencia escuchamos historias de personas que, a pesar de un gran talento y potencial, son arrastradas por las drogas, el alcohol o comportamientos adictivos de autodestrucción.

·       Recoge tu propio desorden

Tu vida es sólo tu responsabilidad, de nadie más. Auto-sabotearse es una  conducta para rebelarse y en realidad es sólo una manera de hacer de tu vida un gigante ante el que las personas que te rodean reaccionen y te presten atención.

Cuando decidas cuidar de tu propio desorden, darás el primer paso de regreso a tu vida y descubrirás que así como el auto-sabotaje es un proceso, la decisión de auto-recuperación, también.